|
Jurista y eclesiástico. Estudio Teología y Derecho Canónico
y Civil en Perusa (Italia), donde tuvo como maestro al jurista Balde
de Ubaldis. Fue profesor de derecho en Valencia (1376), asesor de
justicia criminal y, en 1389, representó la ciudad de Valencia en las Cortes
de Montsó. Casado en 1382 con Jaumeta Despont, tuvo dos hijos y cinco
hijas. Parece que madre e hijas murieron de la peste del 1390. Fue
encarcelado por una denuncia que más tarde no pudo ser probada. Pero como
consecuencia de este desengaño, de la muerte de su esposa e hijas y de la
influencia de su hermano Vicente, (San Vicente Ferrer), ingresó en (1396),
en el convento cartujo de Porta Coeli, donde fue maestro de novicios,
procurador y prior (1400). Vivió de cerca los acontecimientos del "Cisma de Occidente",
pues fue colaborador y asesor de Benedicto XIII, el llamado, Papa Luna. Fue
compromisario por Valencia al compromiso de Caspe (1412). En 1416 se separó,
con su hermano Vicente, de la obediencia de Benedicto XIII, y se retiró a
Vall de cristo, donde murió al año siguiente. Bonifacio Ferrer fue el primer traductor de la Biblia al
valenciano. Con la ayuda de algunos frailes hizo su trabajo de traducción a
partir de la Vulgata latina. Esta Biblia fue impresa por Mossén Alfonso
Fernández de Córdoba, castellano, y Mossén Lambert Palmart, alemán, en viejo
tipo romano, desde febrero de 1477 a marzo de 1478 y a expensas del mercader
Felipe Vizlant, alemán, hermano de Jacobo Vizlant, murió en 1485. Ya había
sido impreso en el mismo idioma el Psalterium "en nombre de nuestro Senyor y
de la humilde Verge María, mare sua." Esta Biblia "fue arromansada de lengua latina en la nuestra
valenciana, en el convento (Cartuja) de Porta Coeli, por el Rev. Micer
Bonifacio Ferrer (hermano de Vicente), con otros singulares hombres de
ciencia". Este es el testimonio del P. J.B. Civera en su historia del
Monasterio de Porta Coeli (Año 1630):
"Llegaron a mis manos quatro hojas de papel de marca mayor,
que me envió un clérigo de Valencia, diziendo las avia hallado entre otros
papeles viejos en el archivo de la Seu, y eran las últimas de una Biblia
escrita en lengua valenciana, vertida de la latina por el dicho P. D.
Bonifacio, y impresa en Valencia el año de 1478. Espantóme mucho quando tal
vi, porque nadie de quantos del trataron (y fueron muchos), semejante cosa
avia dicho por no aver llegado a su noticia, y por ser eso cosa tan nueva
como ya dixe, me ha parecido encaxar aquí la última hoja, porque en ella se
verá la llaneza del lenguaje valenciano de aquel tiempo, la propiedad de la
versión y la verdad de que hizo esta obra, estando de espacio en esta
nuestra casa." El manuscrito de Ferrer va a la imprenta, en febrero de
1477; un año después saldría a la luz. El año 1478 no era el mejor momento, en los territorios de
Fernando e Isabel, para publicar una Biblia en una lengua vernácula, porque
ése es precisamente el año en el que los Reyes Católicos consiguen que el
Papa Sixto IV acceda a su petición de crear lo que será uno de los medios
más poderosos de unificación política y religiosa jamás instituidos: la
Inquisición. La inquisición vedó al pueblo esta Biblia bajo el pretexto: "Porque algunos de los judíos que quedaron en España,
después de expulsos de estos Reinos ciento y veinte mil, tomaban de estas
Biblias sus actos y ceremonias y el modo de ofrecer sacrificios. Por esta
causa, de tal suerte se prohibió la lectura de esta versión, que a los que
no
tuviesen raza ninguna de judíos les era permitido leerla, a los demás, no."
Según el que fuera bibliotecario de la Universidad
valenciana, Sr. Torres Belda, en un primer edicto de los inquisidores,
fechado en Ávila, el 7 de noviembre de 1497, dirigido a los valencianos, se
dice que: "Hay muchas personas en estos dichos reinos que tienen
libros escritos en hebrayco, que tocan y son de la ley de los judíos, e de
medicina y de otras ciencias e artes casi brujas en romance, de lo cual se
esperan seguir e siguen daños." Otro edicto fue publicado por el inquisidor del reino de
Valencia, Juan de Monasterio, canónigo de Burgos, en 10 de marzo de 1498: "Algunos atentaron y han atentado de verter la Sagrada
Escritura en plano, y en nuestra lengua moderna, alterándola en muchos
vocablos y términos que no tienen exacta equivalencia en romance. Dispone
la recogida de los libros hebraicos y de todas las Biblias y salterios que
están
vertidos a lengua moderna, como igualmente los moriscos."
La edición entera de la Biblia de Bonifacio Ferrer, es
requisada. Se trata de todo un
precedente de lo que más tarde ocurrirá a mayor escala. A pesar de todo, de
un ejemplar que se salvó, se conserva en París, el salterio y los evangelios
en el "Codex del Palau". En el colofón de la Biblia de Bonifacio Ferrer se
puede leer, ' Valencia, 1478 '. Los orígenes de la imagen de la Virgen de la Cueva Santa
están en la misma fundación de la Cartuja de Vall de Crist, muy cercana al
santuario. La Cartuja fue fundada por el infante don Martín, hijo del
rey de Aragón Pedro IV, el 21 de abril de 1383, según consta por documento
pontificio. A los ocho años de la fundación recibió allí el hábito
cartujano fray Bonifacio Ferrer, hermano de San Vicente Ferrer (5 de abril),
y -aquí entra ya la tradición piadosa- fue él quien, movido por su intensa
devoción a María, como toda la Orden Cartujana, modeló la imagen. Esta
imagen,
repetida con profusión, se colocaría a la entrada de las celdas de los
monjes y se obsequiarían a las personas que, por una razón u otra, fray
Bonifacio o los superiores notaban que podía ser un peldaño de amor a María
en el hogar de aquellas buenas gentes. |