Ma Vida

Antonio
Edo Mosquera
"Edgar"


Dibujante...

 

Antonio Edo Mosquera "Edgar"

 



Fecha de Nacimiento Valencia, 1922
Fecha de la Muerte Valencia, 31 enero 2003
 

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Desde muy temprano se introducir en el mundo de las fallas en compañía de su hermano Manuel, contribuyendo durante la Guerra Civil a la construcción de diversos montajes falleros antifascistas.

A finales de los años cuarenta, comienza a colaborar en la Editorial Valenciana, una de las más importantes de la posguerra en el terreno de las publicaciones infantiles, editorial que ya no abandonará casi hasta el momento de su desaparición en 1984.

En las páginas de la revista Jaimito publica sus primeras páginas como profesional, siempre humorísticas y en las que se adivina ya una personalidad que le convierte en un creador único, dueño de un trazo a primera vista esquemático y anguloso, que revela en el fondo un profundo estudio de lo que debe ser el dibujo de historietas.

En estas primeras colaboraciones, realiza un humor testimonial con ciertas dosis de acidez, reflejando las carencias propias de los tiempos duros y miserables de la posguerra.

Aparte de innumerables páginas de chistes, sus primeros personajes los estructura en forma de tira de tres o cuatro viñetas, como Simplicio Panoli, La Sombra o Cipriano Metomentodo.

También colabora en la publicación para niñas Mariló, y de forma muy habitual en una revista que la misma Editorial Valenciana lanzó en 1953 dedicada a los más pequeños, y que se convirtió en un hito entre las publicaciones de su categoría. Evidentemente, nos referimos a Pumby, en la que su personaje Caperucita Encarnada ocupará durante muchos años la contraportada del semanario.

Su obra es realmente buena, pero no parece que los autores que trabajan en las publicaciones para la infancia obtenga el merecido reconocimiento.

El universo de Caperucita recreado por Edgar merece un lugar destacado en el panorama de nuestra historieta. A través de él asoma un mundo tan limitado como rico en matices en el que cada cual cumple invariablemente con el papel que le ha sido asignado: así la protagonista con sus amigos, Conejín y Tortuguita, derrotan una y otra vez al Lobo en unos episodios de gran sencillez argumental desarrollados siempre en una sola página.

Asombra, en una segunda lectura de los cientos de páginas que publicó de Caperucita, la cantidad de soluciones gráficas que aporta Edgar a la representación en viñetas del paisaje: las formas de los diferentes árboles y matorrales, la textura de sus cortezas, los desniveles del terreno, las fuentes, los sembrados, las eras, las nubes: todo parece encontrar como por ensalmo, sus rasgos más puros. Sabe dotar a sus viñetas y a todo el conjunto de, placidez, inmutabilidad, equilibrio, poesía.Caperucita Encarnada - "Edgar"

Caperucita es la creación personal de Edgar, por la que siempre debería de ser recordado.

Queremos hacer notar que el dibujante de los años gloriosos del tebeo español, carece de seguridad social, de propiedad sobre sus obras, de jubilación... todos estos factores, y otros, desembocan, en el caso de los colaboradores de Editorial Valenciana, en una larga serie de pleitos y enfrentamientos con la empresa en busca del justo reconocimiento de sus derechos.

Alejado en los últimos años del mundo de la historieta, en el momento de su muerte estaba realizando una monumental historia del cartel, obra ambiciosa que no llegó a terminar y de la que ha dejado una cantidad de material de un muy alto interés.

Muere víctima de un infarto.


 
 
 
 

 
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