Ma Vida

Joaquín Manuel Fos

Industrial sedero...

 

Joaquín Manuel Fos

 



Fecha de Nacimiento Valencia, 1730
Fecha de la Muerte Valencia, 1789
 

Página de Inicio

 

Volver Atrás

 

Biografías por siglos

 

Biografías por nombre

 
 

Grup LLVS

 

Usuarios en línea

 
 
 
 
   
Industrial de la seda y técnico textil que descubrió el modo de perfeccionar los tejidos de muarés.

Durante muchos años trabajó como obrero en fábricas textiles de Francia e Inglaterra, adquiriendo conocimientos y aprendiendo todas las técnicas de fabricación de tejidos que estuvieron a su alcance, técnicas que supo rentabilizar al introducirlas en la ciudad de Valencia, pues los valiosos 'secretos' que aprendió sobre la manufacturación de la seda, los muarés y otros tejidos, lo llevó a mejorarlos y perfeccionarlos en extremo una vez ya implantados y a descubrir nuevos sistemas de fabricación e industrialización, mejorando los conocimientos adquiridos fuera de España y produciendo y comercializando grandes cantidades de sedas, muarés y todo tipo de tejidos de una excelente calidad.

Escribió sobre su especialidad en textil y su vida estuvo íntimamente ligada al Colegio Arte Mayor de la Seda, en pleno barrio de Velluters.

Intervino en la vida municipal de Valencia, siendo alcalde de barrio y creando en 1750, el cuerpo de vigilantes nocturnos.

Una vez que se estableció en Valencia, fue nombrado vocal de la Junta de Comercio y en 1768, a instancias del rey Carlos III, ocupó el cargo de inspector general de las fábricas de seda valencianas.

Un año después de su muerte se publicó un tratado técnico titulado, Instrucción metódica sobre los muarés, basado enormemente en sus trabajos de investigación, fabricación y comercialización.

El oficio de cohetero fue suprimido en toda España por un Real Decreto, que lo tachaba de incivil, y un buen número de personas perdieron su modo de vida, así que a Joaquín Manuel Fos, que en ese momento ejercía de alcalde de barrio, les propuso a los desocupados coheteros, rondar por las calles desde las once de la noche hasta las cinco de la mañana, creando con ello el Cuerpo de Vigilantes Nocturnos, que en un principio fueron llamados "Serenos". El nombre de, serenos, les vino de una de las funciones básicas que debían de cumplir, que era decir la hora en voz alta, pues junto con la hora también gritaban el estado atmosférico, que la mayoría de las veces era, sereno, muy pocas veces decían aire o lluvia. Siendo su cantinela más frecuente una cosa así como, "Las cinco y sereno", y de ahí se quedó su nombre de 'Serenos'.

El Cuerpo de Vigilantes Nocturno, “Los Serenos", nació en Valencia, y rápidamente fue imitado por toda España, siendo Vitoria y Toledo las primeras provincias en hacerlo.

La ciudad de Valencia se dividió en cuatro cuartos, Campanar, Benimaclet, Ruzafa y Patraix, asignándose cuatro cuadrillas a cada uno. A cada miembro de estas cuadrillas se les armó de una especie de alabarda o un chuzo y unos faroles. Las alabardas o chuzos con el tiempo fueron sustituidos por porras de goma que llevaban enganchadas al cinto, y con la llegada de la luz eléctrica en las calles, los faroles desaparecieron.

Posteriormente se introdujo el uso del silbato para llamarse unos a otros, aunque también tenían por contraseña y voz de alarma dar el grito de una hora distinta de la que era, convenida de cierto modo, que era como un santo y seña para prestarse mutuo auxilio en caso de verse atacados por malhechores. Para mayor seguridad nocturna, existían cadenas en las esquinas de algunas calles para que al cerrarlas se entorpeciera la huida de los maleantes. Algunas de estas cadenas se exhiben en las salas del Museo Histórico del Ayuntamiento de Valencia.

Su retribución se dejaba a la voluntad de cada vecino.


 
 
 
 

 
  Arriba