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Abu 'Abdullah Muhammad ibn ‘Abdullah ibn Abu Bakr al Quda'i,
conocido por Ibn al Abbar.
Al Abbar es el laqab o sobrenombre de su antepasado, acaso
indicativo de su oficio: fabricante de agujas. Los quda'ies
constituían una familia yemení establecida desde antiguo en Onda,
ciudad del reino de Balansiyya [Valencia].
El padre de Al Abbar era uno de esos poetas alfaquíes que entonces
eran la élite de Valencia. Dice Ibn al Abbar que recibió de él la
mejor educación, y que le llevaba a las tertulias literarias a las
que asistía. De Abul Rabl' ibn Salim y de AbuI Jattab ibn Wayib al
Qaysi obtuvo su sólida formación de historiador, que le hizo uno de
los más importantes de Al Andalus. Al parecer, no tiene hermanos
varones, pues no los cita al hablar de su padre, ni al referir que
heredó de él «todos sus libros».
En su alegre juventud, escribe poesía. Pronto inició su carrera de
funcionario. Viaja por al Andalus para ampliar sus conocimientos de
hadiz.
En 619 H [1222], estando en Badajoz, conoce la muerte de su padre,
retornando de inmediato a Balansiyya [Valencia]; allí queda bajo la
tutela de su maestro, Abul Rabi ibn Salim. Entra por esta época a
trabajar de secretario del gobernador Abu Zayd y al tiempo contrae
matrimonio con una mujer de la familia de Ibn al Wazir, originaria
de Paterna. (Pueblo de Valencia)
En el año 626 H [1229], Abu Yamíl ibn Zayyan ibn Mardanish, hijo del
héroe local que se alzó contra los almorávides, protagoniza ahora el
mismo papel contra los almohades. Abu Zayd huye con su secretario a
tierras cristianas y se acoge a la protección de Jaime I de Aragón
para que le ayude a recuperar Balansiyya [Valencia]. Como acaba
haciéndose cristiano, lbn al Abbar decide abandonarle y volver a al
Andalus. Tras una serie de peripecias lo hallamos de nuevo en
Balansiyya [Valencia] en el 629 H [1231], reconciliado con Ibn
Mardanish, que en la época almohade había sido amigo y colaborador
suyo y ahora le nombra su visir.
Tras la derrota de Las Navas de Tolosa [609 H (1212)], al Andalus se
divide en unas nuevas taifas, las terceras de su historia. El
caudillo andalusí lbn Hud es aclamado en Mursiyya [Murcia] y, casi
todo al Andalus, e lbn Mahfuz se apodera de Niebla, pero nadie puede
impedir que Fernando III conquiste Qurtuba [Córdoba] (634 H [1236]).
Jaime I derrota a los musulmanes en Pueyo de Cebolla (635 H [1237]),
y un año después inicia el asedio de Balansiyya [Valencia]. Abu
Yamil decide enviar una embajada marítima a pedir socorro al emir
Hafsi de Túnez, poniendo al frente de ella a lbn al Abbar. Allí
recita su famosa casida en la que describe las trágicas
circunstancias que atravesaba al Andalus «Tabernas donde antes hubo
lugares sagrados, iglesias donde antes hubo mezquitas». Emocionado,
el sultán resuelve ayudarles enviando doce naves con armas,
pertrechos y dinero, pero al llegar a Balansiyya [Valencia] se
encuentran el puerto bloqueado y han de desviarse a Daniyya [Denia].
Cuando Ibn al Abbar llega a Valencia, sus habitantes ya se disponen
a rendirse. El emir le elige mediador en las negociaciones y el 29
de Septiembre de 1238 [636 H] firman el acta de entrega.
De Balansiyya [Valencia] van a Daniyya [Denia], desde donde se les
vuelve a expulsar más tarde. Habiendo vuelto a acudir a Túnez en 637
H [1239], el quda'i regresa a Mursiyya [Murcia] con Abu Yamil en el
año 638 H [1240], para poco después emigrar con su familia a Túnez,
donde permanecerá el resto de su vida. El emir lo acoge
excelentemente, haciéndole su panegirista y el escriba de su divisa
en los documentos oficiales. Pero el hecho de ser sustituido en esta
última función por un escriba oriental parece que es la causa de que
exprese sus protestas y el emir le destierre a Bugía en el 646 H
[1248]. Lo cierto es que Ibn al Abbar tiene ya algunos enemigos,
como el visir Ibn Abul Husayn. En Túnez ha terminado de escribir su
Takmila li Litab al Sila, sobre biografías de sabios de al Andalus.
En Bugía termina al Hulla Isiyara, biografías de los príncipes
poetas que hubo en el Islam. Allí mismo escribe I'tab al kuttab
[Disculpa de los secretarios], en cuya introducción pide al emir y a
su heredero que le perdonen. Es perdonado por Abu Zakariyya, pero
éste muere poco después y le sucede su hijo ‘Abdullah, más tarde
llamado al Mustansir billah, monarca cruel que durante su vida habrá
de sofocar constantes revueltas. Ibn al Abbar pasa a ser su
consejero.
Los historiadores posteriores tienden a describir a Ibn al Abbar
como orgulloso y antipático, señalando que suele irritar al emir con
su erudición y sus elogios a al Andalus. Es muy probable que su
carácter se hubiera degradado desde que se exiliara de al Andalus,
al perder amigos y recuerdos. Por otra parte la emigración andalusí
ha ido a parar mayoritariamente a Bugía y Túnez, en cuya
administración se colocan muchos de ellos, lo que provoca la
hostilidad de los tunecinos.
No se sabe por qué, en el año 650 H [1252], al Mustansir le
destierra a Bugía como hiciera su padre antes, y allí escribe su
Durar al simt fi jabar al sibt, además escribe una obra análoga en
verso hoy perdida. Al extinguirse definitivamente el califato de
Bagdad en 1258, al Mustansir se proclama califa, y las mismas Medina
y Meca le dieron su reconocimiento.
En el 560 H [1259] Ibn al Abbar recibe una carta en la que se le
comunica que ha sido perdonado, pero un año más tarde sus enemigos
urden contra él el peor complot, que desemboca en su condena a
muerte. Se desconoce la causa exacta de su ejecución, pero se
barajan varias:
Que había hecho un horóscopo al príncipe heredero al Wathiq que
había desagradado a su padre.
Que se le acusaba de practicar la astrología y de ser shi'í (¿Acaso
por su obra: Durar al simt?).
Que había hablado o escrito mal de su emir o que estaba implicado en
una gran conspiración.
El resultado es que el califa mandó hacer un registro de su casa a
sus peores enemigos, que encontraron allí un verso en el que
insultaba así a al Mustansir: «En Túnez reina un tirano al que
neciamente llaman califa».
lbn al Abbar muere alanceado el 6 de enero de 1260 [658 H], y su
cadáver y sus libros son quemados. Sin embargo hoy es famoso en todo
el mundo árabe y recibe elogios de los historiadores europeos, sobre
todo en su calidad de historiador. Conocemos siete u ocho de sus
discípulos, entre ellos a lbn Salilh al Kinani, de Shativa [Játiva
(Valencia)]
(muerto en 1299), que transmite su libro Durar al simt, al
historiador y místico al 'Abdari y a otros, y fue maestro de Abul
Muhayman al Hadrami; Abu Ishaq ibn Abul Qasim al Tuyani (muerto en
1.262 dC), funcionario tunecino que le defendió entre sus
compatriotas, y su hijo Abul Hasan ibn 'Ali, que recibió de Ibn
Salih el Durar al simt. |