Ma Vida

Jaime I
"El conquistador"


Rey de Aragón, rey de Valencia...

 

Jaime I, "El conquistador"

 



Fecha de Nacimiento Montpellier (Francia),
02 febrero 1208
Fecha de la Muerte Reino de Valencia,
27 julio 1276
 

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Rey de Aragón y de Valencia, hijo de Pedro II el Católico y de María de Montpellier. Reina en Valencia durante 63 años.

Al morir Pedro II el Católico (13-09-1213), Jaime I se hallaba en manos de Simón de Montfort, al que le había sido entregado en 1211 por su padre, como garantía de una paz que no había de llegar, pues Pedro II falleció precisamente en la batalla de Muret (1213). A instancias del pontífice Papa Inocencio III, Jaime I fue entregado a los aragoneses tras un año de reclamaciones, y quedó, por disposición del testamento materno, bajo la tutela de la Orden del Temple, (Los Templarios), donde pasó su minoría de edad en el castillo de Monzón, (Aragón).

Su tío Sancho conde de Rosellón (Francia), hijo de Ramón Berenguer, condujo el destino del reino entre 1213-1218, asumiendo la regencia en calidad de procurador. Durante su regencia hubo frecuentes revueltas nobiliarias, que acabaron en principio con la paz de Alcalá (1217). Se retiró de la escena política en julio de 1218.

Jaime I comenzó a gobernar a los 20 años, tuvo episodios como los sitios de Albarracín en 1220, y Moncada en 1223, y cayó prisionero en 1224. Superados estos contratiempos, Jaime I se lanzó a lucha contra los musulmanes. Aunque fracasó en Peñíscola en 1225, consiguió que Abú Zeid de Teruel se declarase tributario suyo. La sentencia arbitral de Alcalá del Obispo el 22-03-1227, puso fin a las disensiones feudales entre la monarquía y la nobleza de Aragón. El debilitamiento del poderío musulmán tras la derrota en las Navas de Tolosa  en 1212 permite al rey emprender en 1229 la expansión del reino por el Mediterráneo, con la conquista de Mallorca, Menorca en 1231 e Ibiza en 1235, y por la Península, ocupando Burriana y Peñíscola, y Valencia en 1238 e incorporando entre 1244 - 1245 Játiva y Biar.

El 6 de febrero de 1221 se desposó con Leonor de Castilla, hija de Alfonso VIII, hermana de Doña Berenguela y tía de Fernando III.

A la muerte de Ermengol VIII de Urgel, su cuñado, Guerau de Cabrera, se apoderó del condado, en detrimento de los derechos de la hija de Ermengol, Aurembiaix., a la que Jaime I tomó como amante el 28 de octubre de 1228.

Causas muy diversas fueron las que impulsaron a Jaime I a emprender la conquista de las Islas Baleares. Los marselleses, genoveses y pisanos colaboraron en mayor o menor grado en la empresa, pues todos tenían intereses mercantiles en el Mediterráneo. La escuadra, formada por unas 150 embarcaciones y más de 1.500 hombres, salió del puerto de Salou (Tarragona) el 5 de septiembre 1229. La toma de la ciudad se produjo el 31 diciembre 1229. Ibiza no sería conquistada hasta 1235, y Menorca, que se declaró tributaria de Jaime  en 1231.

Después de la conquista de Mallorca, la conquista de Valencia era, el siguiente objetivo del monarca, para ello contó con unas tropas de las que tan sólo un 2% procedían de la Marca Hispánica, lo que posteriormente se conoció como Cataluña, pues entonces no existía aun como tal. Un noble aragonés, Blasco de Alagón, había emprendido por su cuenta la conquista de Morella en 1232.

Después de la toma de Burriana y Peñíscola, y habiendo anulado su primer casamiento por razón de parentesco, contrajo segundo matrimonio con la princesa Violante, hija de Andrés II, rey de Hungría en septiembre 1235. La paralizada reconquista valenciana, volvió a iniciarse en 1236 cayendo Valencia capital el 28 septiembre de 1238.

Jaime I dotó a Valencia de una legislación propia: el Fur de Valencia, (Los Fueros de Valencia), convirtiéndose en el Reino de Valencia, además también le otorgó cortes y moneda propia, frente a las pretensiones feudales de los nobles aragoneses. En las Cortes de Ejea (1265) éstos impusieron el nombramiento de un caballero Justicia, independiente y no funcionario real, intérprete de los Fueros. El Reino de Valencia delimitaba al oeste, sur-oeste y norte con el Reino de Aragón.

Por el testamento de su primo Nuño Sanchez, heredó los condados de Rosellón y Cerdaña., y el vizcondado de Fenolledas en Francia (1241).

Jaime  I repartió sus posesiones según lo estableció mediante testamento en 1247. En dicho documento, Jaime I legaba a Alfonso, hijo de su primer matrimonio con Leonor de Castilla, el reino de Aragón; para Pedro, fruto de su unión con Violante de Hungría, el condado de Barcelona, el reino de Mallorca y el condado de Ribagorza; y a Jaime y Fernando, hermanos de éste, respectivamente les correspondían el reino de Valencia y el condado de Rosellón.

El descontento de Alfonso le hizo recurrir al monarca castellano y provocó una revuelta nobiliaria, solventada por las cortes de Alcañiz en 1250, en las que se estableció que a Alfonso le corresponderán los reinos de Aragón y de Valencia, con lo que la historia de los reinos de Aragón y Valencia va unida; a Pedro, Cataluña, con lo que los condados catalnes se desmarcan durante unos años de los reinos de los reinos de Aragón y de Valencia, y a Jaime el reino de Mallorca y el señorío de Montpellier.

La cuestión aún no quedará resuelta, debido a los acontecimientos que años más tarde se sucederán. En 1258, Jaime I firma el Tratado de Corbeil con Luis IX de Francia, con el que da fin a la reclamación de los condes de Barcelona de los territorios al norte de los Pirineos), a cambio de la renuncia de San Luis de Francia a los condados catalanes, sobre los que tenía derechos adquiridos como descendiente de Carlomagno.

Fuera de matrimonio tuvo: en Doña Teresa Gil de Vidaure a Don Jaime, señor de Exerica, y a don Pedro, señor de Ayerbe; de una señora de la casa de Antillon, cuyo nombre se ignora, a Don Fernan Sanchez, a quien dió la baronia de Castro; y de Doña Berenguela a Don Pedro Fernandez de Hijar, a quien hizo merced de la baronía de este nombre.

En 1260 fallece el infante Alfonso, debiendo organizarse de nuevo la herencia de los territorios de Jaime I. Así, quedan para su hijo Pedro III, los reinos de Aragón y Valencia; y le corresponden a Jaime II de Mallorca, el reino de Mallorca y los condados de Rosellón, Colliure, Conflent y Cerdeña, el ducado de Lérida, unidos al condado de Barcelona.

La rebelión musulmana en el reino de Murcia, dominado por Alfonso X de Castilla gracias al tratado de Almizra de 1244 firmado entre ambos monarcas, empuja a éste a solicitar la ayuda de Jaime I. La colaboración del rey valenciano-aragonés consigue pacificar la región en 1266, entregando de nuevo el territorio al monarca castellano.

En 1269 promovió una cruzada a Tierra Santa, que fracasó a causa de una gran tormenta.

Pretendió también ser coronado por el Papa Gregorio X en el Concilio de Lyon de 1274, pero éste se negó al no haberse realizado el pago del censo establecido por Pedro II. La revuelta de los nobles, característica de los primeros años de su reinado, rebrota nuevamente en los últimos a cargo sobre todo de su hijo bastardo, Fernán Sánchez de Castro, quien se enfrentará al infante Pedro. Por otro lado, los musulmanes del Reino de Valencia se rebelan contra el reinado de Jaime I, obligando al rey a emprender personalmente la campaña de pacificación.

En otro orden de cosas, fomentó con su política expansionista el comercio con las Islas Baleares y plazas africanas.

Enfermo, abdica en sus hijos Pedro y Jaime y muere en el Reino de Valencia en 1276. Enterrado en Poblet, sus restos fueron trasladados en 1835 a Tarragona y reintegrados a Poblet en 1952.

Durante el reinado de Jaime I, las instituciones se consolidaron. Las Cortes, que alcanzaron su mayoría de edad, se convirtieron en un órgano de gobierno de singular importancia. Tal vez una de las facetas más interesantes de la actuación de Jaime I fuera el gran impulso dado a la vida municipal. El auge del comercio con ultramar, en competencia con las grandes potencias marítimas mediterráneas, fue extraordinario. Reflejo de esta actividad es el libro del Consolat de Mar, Código de Derecho Marítimo Valenciano. Algunas de las personalidades más relevantes de esta época fueron el gran jurista. S. Raimundo de Peñafort y el extraordinario prosista mallorquín Raimundo Lulio, (Ramón Llul).

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Hasta aquí, una breve reseña biográfica de la intensa vida de D. Jaime I Rey de Aragón y Valencia, (1238-1276).

Ahora quisiera añadir algo que acompañe a ésta biografía pero que no sea parte de ella.

Como se ha leído, nació en Francia, vivió su infancia y juventud en Aragón de dónde fue rey, y entrado en su edad adulta se dedicó por completo a luchar hasta que se asentó en el Reino de Valencia.

Cierto es que Doña Petronila que heredó de su padre la corona de Aragón se desposó con Don Ramón Berenguer IV, Conde de Barcelona, que gobernó en nombre de su mujer con solo el título de príncipe de Aragón, fueron los padres de D. Ramón al que llamaron Alfonso II, que a su vez fue el abuelo de Jaime I, pero esta circunstancia no implica que Cataluña se convirtiese en reino en ningún momento de su historia, tan sólo quiere decir que hubo una persona con el título de conde que nació en la región que se llamó Cataluña, y que por azar del destino llegó gobernar el reino de Aragón durante unos años, mientras que su esposa llegaba a su mayoría de edad, pues ésta se caso a los dos años de edad.

O sea que Jaime I tuvo un abuelo, el cual tuvo un padre que nació en Cataluña.

Lo que si que es cierto es que Jaime I fue rey de Aragón y que cuando comenzó su lucha contra los musulmanes, llegó hasta Valencia, a la cual convirtió en Reino, dándole unos fueros, entre otras cosas.

Si hemos leído atentamente, en ningún momento se ha dicho que Jaime I fuera rey de Cataluña ni que ésta fuera reino, entonces es más lógico pensar y decir que Jaime I fue el rey Arago-Valenciano que el apelativo que habitualmente se le da.


 
 
 
 

 
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