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Nacionalista convencido, declarado hombre de profundo carácter
religioso y uno de los más brillantes intelectuales valencianos del
siglo XX.
Destacó como narrador. Como ensayista, su obra es capital dentro de
las Letras Valencianas.
Nunca quiso hacer valencianismo "personal" ni " personalista". Es
conocedor de que la valencianidad no es una condición inamovible,
sino más bien frágil y rompediza.
Fue un renovador de la lengua, un creador, pero un proscrito de las
letras, marginado y olvidado por cuestiones políticas, dado que
siempre fue un gran patriota, defensor entre otras cosas del término
Reino de Valencia, rechazando de plano el término País Valenciano.
En 1935 fue militante de Acción Nacionalista Valenciana.
Al acabar la guerra civil española formó parte de la directiva de Lo
Rat Penat e intentó reconstruir Acción Valenciana como sociedad
adherida al Movimiento Nacional.
Defendió un nacionalismo integrador a partir de la recuperación de
la memoria histórica valenciana basada en las instituciones forales.
En 1944 junto a Xavier Casp, funda la Editorial Torre, de Valencia,
que da a conocer a la mayoría de los escritores de la época. A pesar
de dirigir las ediciones, tan solo publica dos obras suyas.
En 1948 funda la revista Esclat.
En 1956 se enfrenta dialécticamente a Joan Fuster y rompe
definitivamente con él después de la publicación de, Nosaltes els
Valencians en 1962.
Durante la "Batalla de Valencia", fueron callados y apartados, él y
otros muchos grandes valencianistas e ideólogos de la época,
impendiendo que esta Rebelión Popular Valencianista, pudiera derivar
en un movimiento nacionalista, estructurado y coherente.
Su obra, "En defensa de la llengua valenciana", (1977), expone las
razones por las que se aparta de la imitación de ciertos modelos
lingüísticos para poder escribir en valenciano de acuerdo a nuestra
tradición escrita y hablada. Esto supuso una auténtica revolución,
dando paso a la codificación moderna de nuestra lengua, perfilada y
perfeccionada por la Sección de Lengua y Literatura de la Real
Academia de Cultura Valenciana, en cuya elaboración participó.
La revista Murta (1978-1983) en la que escribían los intelectuales
de la época, adoptó la reforma ortográfica propuesta por Adlert en
su libro, "En defensa de la llengua valenciana", posteriormente
se escribió en
la normativa ortográfica de la Real Academia de Cultura Valenciana.
En el numero 1 de esta revista, criticó a Lo Rat Penat por la
utilización de ‘catalanadas’ en sus escritos.
El día 20 de febrero de 1987, Lo Rat Penat le ofreció un emotivo
homenaje. El homenaje se celebró en el Salón de Actos del Centro
Cultural de la Caja de Ahorros, en el cual intervino Vicent Ramon
Calatayud.
En la última etapa de su vida, al llegar la transición, divulgó
ampliamente el valencianismo y los puntos sensibles de la historia
valenciana más desconocidos por el gran público.
Las JJ.RR. le dedicaron un homenaje póstumo, el cual dio lugar al
libro, Miquel Adlert, el cual fue editado por Lo Rat Penat en 1990
dentro de la colección, Al Vent.
Para Adlert, el catolicismo no puede ser separado de la acción
política nacionalista, de esa manera le es fácil, por ejemplo, poder
establecer símiles entre políticos y religiosos.
Siempre decía que no se puede ganar nada estando a la defensiva, hay
que salir a la calle a luchar por las convicciones, pero sin
violencia, la cual siempre rechazó en todas sus modalidades. Fue uno
de los primeros y más completos teóricos del valencianismo.
Una frase muy conocida atribuida a él, dice: "Sin ilusión, no puede
haber esperanzas." Recomendando siempre actuar de cara al futuro,
que es a donde se encaminan las esperanzas.
Para leer a Adlert hay que tener ciertos conocimientos históricos, y
ese es uno de los grandes problemas del pueblo valenciano, su gran
ignorancia de su propio pasado.
El mensaje y la obra de Adlert es todo un referente indiscutible del
valencianismo. Publicó diecisiete libros en tan sólo una década
(1977-1987), aunque lamentablemente, tuvo que pagarse él mismo la
publicación de gran parte de su obra.
Su obra literaria fue siempre en prosa, y destaca por la constancia
en constituir un registro literario rico y culto para la Lengua
Valenciana. Su obra siempre giró alrededor de su Patria Valenciana,
pudiéndosele considerar como uno de los principales ideólogos del
valencianismo de la posguerra y de la transición.
Obra.:
I la pau (1953)
El dia torna (novela)
Ventijol (relato)
Cor al nu (relato) (1956)
El salce a la sendera (novela) (1953)
Semblança del mes (prosa)
En defensa de la llengua valenciana (1977)
De la meua catacumba (colección de pensamientos) (1984)
El compromis de Casp, qüestio juridica (1984)
Del periodisme meu. (esta ultima obra es en realidad una colección de
diversos artículos que se estienden cronológicamente desde 1935 a 1983)
(1984)
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