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Durante la Transición política española, en la legislatura en la
Generalitat Valenciana de Albiñana y después de Lerma, hubo un
personaje al que se llamó, "Paquita, La Rebentaplenaris".
Una mujer muy pobre que pedía limosna por los alrededores del
Mercado Central, nunca tuvo casa propia, hasta que una concejala
valencianista le consiguió una vivienda social.
Durante la llamada "Batalla de Valencia", no hubo pleno, y algún que
otro evento, que no reventase en pro del no catalanismo, fue una
artista de la agitación.
Era una dama de avanzada edad, que armada con su bolso en la mano y
algunos tomates ocasionales, agredía a los asistentes a los plenos, los
increpaba, los llamaba traidores, vendidos, catalanistas.
Tras estas
acciones, las fuerzas de seguridad se veían obligadas a intervenir y
el pleno o acto se deslucía, y en algunos casos incluso se
desalojaba la sala y el cato era finalizado.
Cuando murió, José María Bayarri le dedicó un artículo homenaje muy
sentido. |